Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
El que muda de amo, muda de hado.
Aire gallego, escoba del cielo.
Dios da frío según la ropa.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
Obras vea yo; palabras, no.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
La vista de un amigo, refresca como el rocío de la mañana.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Al potro que le alabe otro.
Es más puntual que un ingles.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Qué bueno era Dios para labrador.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
El hombre es para el hombre un espejo.
De hora en hora, Dios mejora.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Antes de conocer bien a un amigo conviene haber comido mucha sal con él
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Haya marido, aunque sea de grano mijo.
Cada cual a lo suyo.
Sin padrino no hay bautizo.
El mejor sol es el que calienta hoy
El ojo de un amigo es un buen espejo.
Hijos casados, trabajo doble.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Papel, testigo fiel.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Mientras el vaso escancia la amistad florece
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Antes de hablar, un padrenuestro rezar.
Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Dios ayuda al que mucho madruga.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
No juzgues a tu amigo sin haberte puesto antes en su lugar