Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Quitame de ahí es paja. (Se realizaba en la recolección, para molestar a alguien colocando una paja en su hombro para provocar una pelea).
No coma cuento coma carne.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
A fuerza de ayunos llegan las pascuas.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
En enero, plante ajero; a finales, que no a primeros.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Dale lo suyo al tiempo, pero sin perder el tiempo.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Si no dejas de esculpir, lograrás tallar obras de metal y piedra.
Lo vergonzoso no es no saber, sino no aprender.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
A la que te criaste, te quedaste.
El vino, comido mejor que bebido.
Los errores son grandes cuando el afecto es pequeño
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
La adulación es como la sombra no nos hace ni más grande ni más pequeño.
Palabras sin obras, barato se venden.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Alabate pollo, que mañana te guisan.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
Claridad, y no en el caldo.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.
¿Adónde irá el buey que no are?.
Alcaraván zancudo: para otros consejo, para ti, ninguno.
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Acá como allá, y allá como acá.
Es viejo, pero no pendejo.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Lo que sea que suene.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
El santo ausente, vela no tiene.
Más vale enemigo cuerdo que amigo loco.
Según con quien te encontré, así te trate.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Periquito se casa en Segovia, como es el novio, será la novia.