Calla, haz, y con la tuya te saldras.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Si muere el cordero, con más razón el carnero.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
El burro busca al otro burro para rascarse.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Para hilar una mentira, siempre hace falta madeja.
Al loco y al toro, dale corro.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Dedica una parte de tus esfuerzos al bien común.
El que anda con cojo, aprende a cojear.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Estar como las putas en cuaresma.
El que llega tarde, no bebe caldo
Es más corto que las mangas de un chaleco.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
Jurar como carretero.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Pereza, llave de pobreza.
El que más chifle, capador.
El que miente, si no lo pillan, no se arrepiente.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
El buen vino de ha de beber en cristal fino.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Este es el hombre de la Paula Pasos.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
En otoño la mano al moño.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Esta en medio del río y se muere de sed el mezquino.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Entre col y col, lechuga.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.