Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
Sé justo con todos, pero no confíes en todos.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Allí estaba quien lo vio; pero no era yo.
Las letras con sangre entran.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Mujer hermosa, mujer vanidosa.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
A chica cama, échate en medio.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Ese huevo, quiere sal.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Lo quiero, para ayer.
A buen año y malo, no dejes la harina en el salvado.
Más debes guardarte de la envidia de un amigo, que de la emboscada de un enemigo.
No compres de quien compró; compra de quien heredó, que no sabe lo que costó.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Una mujer es como un puro: hay que encenderla a menudo.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Tanto da el agua en la piedra que la quiebra.
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
El que cada día va bien, el domingo no tiene que poner.
A la vejez, cuernos de pez.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Alcalá de Henares, donde tres cosas son dos pares.
Freídle un huevo, que dos merece.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Ni camino sin atajo ni campana sin badajo.
Hay que dar el todo por el todo.
Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
A caracoles picantes, vino abundante.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
India que se aquerencia, criara a tus hijos y su descendencia.
La cortesía es de quien la da y no de quien la recibe.
Mira antes de saltar.