Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
No hay pero que valga.
El que las sabe, las tañe.
El vino es la teta del viejo.
No comer por haber comido, es bienvenido.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
A la prima se le arrima y a la hermana con más ganas.
A dos palabras tres porradas.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
Solterón y cuarentón, ¡que suerte tienes ladrón!
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Quien mezcla estudio y beber no llega ni a bachiller.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
No te pegues que no es bolero.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
De buena casa, buena brasa.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Cuando hablares, cuida qué, cómo y de quién, dónde, cuándo y con quién.
Nunca falta un pelo en la sopa.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Más corre un galgo que un podenco.
Tiran más dos tetas, que los bueyes de dos carretas.
Las palabras amables no rompen huesos, pero las palabras perversas rompen muchos.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Cambiarás de mesón, pero no de ladrón.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
Creer a pie juntillas.
A quien te pide capa por justicia, dale la media en paz.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
La vida es la novia de la muerte.
La soga se rompe por lo más fino.
Cada panadero blasona de sus panes.
Mas papista que el Papa.
Si amas a alguien, déjalo libre.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Chancho limpio nunca engorda.
Así se mete, como piojo en costura.
Quien no llora, no mama!
El ama brava, es llave de su casa.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.