Hermosura sin talento, gallardía de jumento.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Ruego y derecho hacen el hecho.
Junta de cuatro, junta del diablo.
Abierto el saco, todos meten la mano.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
No ver, y creer en lo que no se ve, son elementos esenciales de la fe
¡Qué grande será la madre, que hasta Dios quiso tener una!.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Para alcanzar, porfiar.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
El primero que llega se le sirve primero.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
A un fresco, un cuesco.
Casado por amores, casado con dolores.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
El temor del Señor prolonga la vida, pero los años del malvado se acortan.
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Con un consejo y un duro, sale el hombre del apuro.
No fíes ni porfíes, ni prometas lo incierto por lo cierto.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
No digas: es imposible. Dí; no lo he hecho todavía.
Este es carne de cañón.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
A cuadrúpedo donado no le periscopées el incisivo.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Dinero de suegro, dinero de pleito.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
El que mide el agua al charco es el que lo conoce.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Con la que entiende de atole y metate, con ésa cásate.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
No siempre huye el que vuelve la espalda
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Más valioso que el dinero, es un sabio consejero.
De quien mira al suelo, no fíes tu dinero.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
¡Llueve sopa y yo con tenedor!
Caballo que alcanza, pasar querría.
No jales que descobijas.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.