Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
No fío, porque pierdo lo mío.
De Jaén, o fuleros o malajes.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Todo lo que no es dado es perdido
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Negocio que no da para llegar a las diez, mal negocio es.
Dar con buen melón y buena mujer, acierto es.
Leche y vino, veneno fino.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
El casado, casa quiere y costal para la plaza.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
A celada de bellacos, más vale por los pies que por las manos.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Si vives alegre, rico eres.
Cuesta arriba o cuesta abajo, echa siempre por el atajo.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Hacienda de pluma, poco dura.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
Le dieron como a violín prestado.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Quien es bueno y tiene amigos no acumula riqueza
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
A enemigo que huye, puente de plata.
Marido, comprad vino; que no lino.
La boda de los pobres, toda es voces.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Quien comprar quiere la yegua o el burro antes la menosprecia.
Libro prestado, perdido o estropeado.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Si no sobra es que falta.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Donde no hay, los ladrones no roban.
Una gota de sangre vale más que cien litros de amor.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Burlas que son veras, otro las quiera.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Riñen los ladrones y descúbrense los hurtos a voces.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
No tenemos para pan, ¿y lo gastaremos en tafetán?.