El cestero que hace un cesto, hace ciento.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Nadie fue escaso para quien bien quiso.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Favorecer, es por norma perder.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Lo quiere como la mula a la carreta.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Jugar a dos barajas.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Cuesta abajo, hasta la mierda corre.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
La barriga llena da poca pena.
Ante el menesteroso, no te muestres dichosos.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Es virtud el trabajar, como también el guardar.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Hacienda que otro gano poco duró.
Industria, riqueza, ocio y pobreza, una familia entera.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Apostar por necesidad, perder por obligación.
Donde hay obras, hay sobras.
En casa mal gobernada, más vale plaza cara que despensa abastada.
De boca para fuera.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
La llave que se usa mucho siempre está brillante.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Manda, manda, Pedro y anda.
Del necio, a veces, buen consejo.
El que manda, manda.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
El que trabaja en el río, es trabajo "perdío".
Anillo en dedo, u obispo o majadero.
El que se casa, quiere casa.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Lo que va viene.