Si del sur el viento es, botas de agua a los pies.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
El hombre no sabe para quien trabaja, y la mujer para quien lo tiene.
Caballo que respinga, chimadura tiene.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Tempero de San Miguel, guárdete Dios de él.
Estás más perdido que un juey bizco.
Es más molesto no tener nada que hacer que tener mucho que hacer.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Para coger peces, hay que mojarse el culo.
El que tiene una alta meta, suela cambiar de chaqueta.
El no vigilar a los operarios es como dejarles nuestra bolsa abierta.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Variante: Suegra, abogado y doctor, mientras más lejos mejor.
El buen libro de las penas es alivio.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Mala señal de amor, huir y volver la cara.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Haz bien; pero mira cómo y a quién.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
La esperanza no llena la panza.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
A cabellos enredados, piojos por descontado.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Enero las quita el sebo, Febrero las descoyunta, ellas mueren en Abril, y Mayo lleva la culpa.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Cada maestrito tiene su librito.
A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Cuando Dios da la llaga, da la medicina.
El mundo está vuelto al revés
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Pan tierno y vino añejo dan la vida al viejo.
Adonde no te llaman, no vayas.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Más alimenta el pan casero que el que vende el panadero.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.