Es siempre provechoso abrir cualquier libro.
Para el mal de la perra, pelos de la misma perra.
La sierra, con nieve es buena.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Tras el vicio viene el lamento.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
La fama propia depende de la ajena.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Demasiada alegría es dolorosa
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
La manzana podrida pudre a las sanas.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Al que se levanta tarde, el trabajo le arde.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
Quien lee y escribe no pide pan.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
El que de nada sabe, de todo se unta.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Achaque el viernes por comer carne.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Invierno seco y verano mojado, para el que labra malhadado.
Cual es el hombre, tal su fortuna y nombre.
Matanga dijo la changa.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Para poca salud, más vale morirse.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Si no te vas a beneficiar, dejas que el otro se joda.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Mal duerme quien penas tiene.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Después de un gustazo, un trancazo.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Si quieres llegar rápido, ve despacio.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Besugo de enero vale un carnero.
Al catarro, con el jarro.
Atender y entender para aprender.