Navarro, ni de barro
Padres viejos, hijos huérfanos.
El miedo no anda en burro.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Gato, rey y mujer, no saben agradecer.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
La democracia también genera hombres deshonestos
De sabios es cambiar de parecer.
Boca con duelo, no dice bueno.
Dirán si eres limpio o guarro, las costeras de tu carro.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
Padecer cochura por hermosura.
Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
El que se coma la carne que se coma también el hueso.
La adulación procura amigos, la verdad genera odio
En casa del herrero, asador de madero.
Se coge antes a un mentiroso que a un cojo.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
El que persevera triunfa.
Repartamos así: para ti la Justicia y el favor para mí.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
El que con cojos anda se llama bastón.
Allá va la lengua do duele la muela.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
El que espera desespera.
Hay que coger al toro por los cuernos.
El que siembra en tierra ajena, hasta la semilla pierde.
Estar como caimán en boca de caño.
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
El demonio no duerme.
Buena vida, padre y madre olvida.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Quien se viste de mal paño, dos veces se viste al año.
Fuente de vida es la boca del justo, pero la boca del malvado encubre violencia.
Renegad de viejo que no adivina.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
El vino es la ganzúa de la verdad.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
El que se fue a León perdio su sillón.
Una mano a la otra lava, y las dos, a la cara.
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
A la guerra, con la guerra.