El melón y el casamiento ha de ser acertamiento.
Cada uno habla como quien es.
Los langostinos, en el mar estaban y ya pedían vino.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Otoñada segura, San Francisco la procura.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
En toda casa hay muchas mudanzas.
El que come aprisa, come mal.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Me hizo sudar la gota gorda.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
Más ordinario que una vaca con pedal.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
El frío conoce al encuero.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Cartas cantan.
De la cuchara a la boca, se cae la sopa.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
Bueno es que haya ratones, para que no se sepa quién el queso se come.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
El vino, comido mejor que bebido.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
El que no tiene hijos tiene una pena; el que tiene hijos tiene muchas penas.
El que se afloja se aflige.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
Más vale tener medio pan que no tener ninguno.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Cada cual hasta la muerte, tiene que afrontar su suerte.
Donde comen dos comen tres.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
Quien no sabe gobernar su casa, quiere gobernar a España.
Quien no tuviese que hacer, que arme navío o tome mujer.
Tener un hambre de lobo.
El que fácilmente se enoja, hace locuras.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
El buen cirujano. opera temprano.
El maestro Quiñones, que no sabe para él, y ya quiere dar lecciones.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
Con el cascaron en el culo, y ya tiene orgullo.
Estás trabajando para el inglés.
La Luna no es pan de horno