Ni lava ni presta la batea.
A buen bosque vas por leña.
Boda mojada, novia afortunada.
Año malo para el molinero, bueno para el burro.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Más verga que el Trica programando.
Hacer algo muy en los cinco casos.
El trompo mientras más lo lían más baila.
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
La virtud en sí es un premio
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
El que no tiene una cruz, se la están haciendo.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Cada cual en su corral.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
Más vale hasta el tobillo que hasta el colodrillo.
Fue por lana y salió trasquilado.
Solo el hombre prudente puede emplear bien sus ocios.
Buena olla y mal testamento.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Ninguno por ser querido se esfuerce, que a veces lo torcido se destuerce.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
El buen vinagre del buen vino sale.
Date buena vida, temerás más la caída.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
No hay mejor condimento que el hambre.
Por la peana se adora al santo.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
La lujuria nunca duerme.
El que está en el lodo querría meter a otro.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
El cuchillo que no corta, si se pierde poco importa.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Dar lo mismo mugre que jabón.
El llanto sobre el difunto.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Con buena escoba, bien se barre.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.