Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
Quien busca, halla.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Oveja que anda, bocado halla.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
A tu amigo gánale un juego, y vuelve luego.
El que quiere a la col, quiere las hojas de alrededor.
Juez que dudando condena, merece pena.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Breve habla el que es prudente.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto. Proverbios 3:9-10
A la puta y al barbero, nadie los quiere viejos.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Es de bien nacido ser agradecido
Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Agua que corre, nunca mal coge.
Mal está el ama, cuando el barbero llama.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Al buen amigo, con tu pan y con tu vino; y al malo, con tu can y tu palo.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Dar puntadas.
Bien a bien o mal a mal, llena tu costal.
No hay camino más seguro que el que acaban de robar.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Domingo de Ramos, el que no estrena no tiene manos.
Un loco hace ciento.
La suerte no se detiene, y es péndulo que va y viene.
Hombre cortés, de todos estimado es.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
La más cómoda herramienta, al perezoso le asienta.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
A bloque, la casa en roque.
Quien miente, pronto se arrepiente.
No se debe escupir al cielo.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
Que tires para abajo, que tires para arriba, siempre se hara lo que tu mujer diga.