La felicidad consiste a menudo en el arte de saberse engañar
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Del mirar nace el desear.
Una deuda, veinte engendra.
Arandino, borracho fino.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
En ausencia de la bella, sus encantos van con ella.
El trato engendra el cariño.
Le dieron como a violín prestado.
No busques la suerte y te saldrá al paso.
El que no arriesga, no pasa el río.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
El que se afloja se aflige.
Los amantes que se pelean, se adoran
A buena confesión, mala penitencia.
Remienda paño y pasarás año.
Vino sacado hay que gastarlo.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
En boca cerrada no entran moscas.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Carnaval lluvioso, Semana Santa zurraposa.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Hágase la diligencia y obra Dios como quiera.
Bueno es caer para más valer.
El hambre es una fea bestia
El que está a las duras, está a las maduras.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
Monja de Santa Ana, tres en cama.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
En Octubre echa pan y cubre.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
No cambies de caballo, cuando estés cruzando un río.
Dar palos de ciego.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
La oportunidad no toca dos veces a la misma puerta.
Al loco y al fraile, aire.
La petición es cálida, el agradecimiento es frío.