El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Mujeres en visita, luego sueltan la maldita.
Lo que se da no se quita.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Debo, no niego; pago, no tengo.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
Fraile descalzo se pone las botas de los demás.
Al pan se arrima el perro.
Quien lejos va a casar o va engañado, o va a engañar.
Buena Voluntad hace que el camino sea más corto.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Dando al diablo el hato y el garabato.
A quien paga adelantado, mal le sirve su criado.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Una maravilla, con otra se olvida.
Cuento y camelo, mucho hay y poco vemos.
Jugar y nunca perder, no puede ser.
Está más entristecido, que mico recién cogido.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Ponle a un perro un nombre sabroso y cómetelo.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
A quien hubieras vencido no lo tengas por amigo.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Frente al ahorcado, no se mencione lazo.
No prometas nada cuando te sientas eufórico; no respondas una carta cuando te sientas iracundo.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Fue a un concurso de tontos y lo perdió por tonto.
Riqueza vieja es la nobleza.
No avivés a los giles que después se te ponen en contra.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Si te queda el saco.