¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Cuentas claras conservan amistades.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Dios los cría y el diablo los junta.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
El amor vence todo.
Quien más tiene, menos suelta.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Cuervos vienen, carne huelen.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Ganar, poco vale sin guardar.
Se sincero y honesto siempre.
Jurar como carretero.
Al acebuche no hay quien le luche.
Dádiva forzada no merece gracias.
Hay que amarrar el tamal.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
El que anda en silencio, cazar espera.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
Nunca con menores, entables amores.
Buena es la costumbre en el bien.
Intimar con ninguno; trato con todos.
A otro perro con ese hueso.
Los extremos se tocan.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
El que con locura nace, con ella yace.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
El amor destierra la vergüenza.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
El movimiento se demuestra andando.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Más perdido que perro en misa.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.