Quien anda deprisa es el que tropieza.
A quien le picó Macagua, bejuco le para el pelo.
Quien hace, aplace.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Cada cual a su manera, se combate la piojera.
A fuerza de probaturas perdió el virgo la Juana.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Cuando te convida el tabernero, te convida con tu dinero.
La desgracia de un loco es dar con otro.
Zozobra la verdad; más nunca ahogada la verás.
Vase la fiesta y resta la bestia.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Hacer una tempestad en un vaso de agua.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
Jornada emprendida, medio concluida.
Después del gusto, que venga el susto.
La zorra, por la cola.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Hacer de necesidad virtud.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Ladran, pues cabalgo.
Hablen cartas y callen barbas.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
Entre bueyes no hay cornadas.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Paga para que te acrediten.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Juez airado, injusto el fallo.
Secreto entre reunión es de mala educación.
Gallo, caballo y mujer por su raza has de escoger.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Del agenciosos se hace el caudaloso.
El burrito siempre busca pastito tierno.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Limosna que así se vela y se ofrece, de lo alto viene.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
El que manda, manda.
Acabada la misa, se parten las obladas.
La cabra siempre tira al monte y no se resbala por el peñasco.
A tal señor, tal honor.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.