Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Ver pecar, convida a pecar.
Cuentas claras conservan amistades.
El amor vence todo.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Ganar, poco vale sin guardar.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Al acebuche no hay quien le luche.
Quien más tiene, menos suelta.
Dios los cría y el diablo los junta.
Hay que amarrar el tamal.
Se sincero y honesto siempre.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Jurar como carretero.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Pelearte, mejor con los parientes que con los vecinos.
Dádiva forzada no merece gracias.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Nunca con menores, entables amores.
El que anda en silencio, cazar espera.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Cuervos vienen, carne huelen.
Buena es la costumbre en el bien.
No te alabes tanto si quieres llegar a santo.
El que con locura nace, con ella yace.
Intimar con ninguno; trato con todos.
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Con el ojo bien abierto, difícil es el desacierto.
El amor destierra la vergüenza.
Guárdame en casa y te honraré en la plaza.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
El movimiento se demuestra andando.
Los extremos se tocan.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
A otro perro con ese hueso.
Dichosos los tiestos que salen a la botija.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
A quien mucho tiene, más le viene.