Hoyo en la barba, hermosura acabada.
A diente cogen la liebre.
Espéjate para que veas cómo eres.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Un secreto bien guardé; aciértalo tú, que yo lo diré.
El que algo quiere, algo le cuesta.
Cada mozo lancee su toro.
Carga que place, bien se trae.
Cuando tu competidor sea arrogante pídele consejos.
A la bota, darla el beso después del queso.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
Lo bien hecho bien parece.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Fue sin querer...queriendo.
Cual el tiempo, tal el tiento.
El que a burros favorece, coces merece.
Demuestra tu agradecimiento con tu comportamiento.
Saber es poder.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Con ese cuello la jirafa, y un poquitito de maña, de los retoños más dulces, bien que se apaña.
El hombre propone y Dios dispone.
Las palabras se las lleva el viento.
Una palabra deja caer una casa.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Llamar al toro desde la barrera, eso lo hace cualquiera.
A barbas honradas, honras colmadas.
A cabo de rato, Andújar.
Mas mata la duda que el desengaño.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Los hombres ganan la hacienda, y las mujeres la conservan.
Te conozco, pajarito.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
El que no cojea, renquea.
Freír todo el arenque para comer las huevas
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
El cornudo es el último que lo sabe.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
Al tonto se le conoce pronto.