Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Mojarse el potito.
Es de bien nacido ser agradecido
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
A hombre jugador y a caballo correlón, ¡ay qué poco les dura el honor!.
Jugar bien sus cartas.
Casa en canto, y viña en pago.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
Con un refrán puede gobernarse una ciudad.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Tan bonita la dentadura y tan mala la pronunciación.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
Con jolgorio y veraneando, se va el tiempo volando.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
En carrera larga hay desquite.
El amor mueve montaña.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
Corte, puta y puerto, hacen al hombre experto.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Lo más feo, con interés, hermoso es.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
A refajo verde, ribete encarnado.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
Entre amigos no hay cumplidos.
A un fresco, un cuesco.
La ambición mató al ratón.
De los nublados sale el sol y de las tormentas, la bonanza.
Jactancia es mala del sambenito hacer gala.
Río cruzado, santo olvidado.
De la esperanza vive el cautivo.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
La ocasión llega, llama y no espera.
Gente de montaña, gente de maña.
Buen corazón quebranta mala ventura.
A consejo malo, campana de palo.
La paz con una porra en la mano es la guerra
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.