Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
Dar en el clavo.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
En marrano y en mujer, más vale acertar que escoger.
Cada panadero blasona de sus panes.
Por San Andrés, el mosto, vino es.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
Romero y tomillo, en el campo los pillo.
El silencio no ha sido jamás escrito.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Burgos, ciudad sin cuestas y si hay alguna se le ponen escaleras.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Hebra larga, costurera corta.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
A consejo de ruin, campana de madera.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Hijo casado, vecino airado.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
La puerca tira del tapón
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Campo bien regado, campo preñado.
Farolillo de la calle, tizón de la casa.
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.