Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Carne de cochino, pide vino.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
No vale un ardite.
Desee bien, sea bueno.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Por amor a la rosa se soportan las espinas
Lentejas, comida de viejas.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Muchas hormigas matan un camello.
Las armas, el Diablo las carga.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
El pájaro que canta a destiempo es muerto.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
El pasaro que canta en el tiempo incorrecto es muerto.
No todo el que chifla es arriero.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Te conozco, pajarito.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Levantarse con el pie izquierdo.
El hombre propone y Dios dispone.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
Si no puede edificar una casa, construye un corazón.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Harto ayuna quien mal come.
Aire de Levante, agua delante.
El pan con hartura y el vino con mesura.
A ama gruñona, criada rezongona.
Quien tiene miedo tiene desgracia.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
A tal puta, tal rufián.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.