Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
Antes de acabar, nadie se debe alabar.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Sale más caro el candil que la vela.
Al agradecido, más de lo pedido.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Puede llamarse hombre honrado, quien es y lo ha demostrado.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
No es pobre el que tiene poco, sino el que codicia mucho.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Veinte años puta y uno casada y eres muy honrada.
Salud y fuerza en el canuto.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Gente de montaña, gente de maña.
Aqueste tu apetito baja, que con vejez o muerte, todo pasa.
Orden y contraorden, desorden.
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Volverse humo.
A gran prisa, gran vagar.
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Café cocido, café perdido.
Con el tiempo todo se sabe, y con el tiempo todo se olvida y se deshace.
Ajo cebollino, para con vino.
Limpio de polvo y paja.
Apaga la luz, Mañosón!
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
Año de hierba, año de mierda.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
El que temprano se levanta, cualquier bulto lo espanta.
Carga que place, bien se trae.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Mal ajeno, del pelo cuelga.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Una deuda, veinte engendra.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Mal por mal, mejor está mi Pascual.
A quien está en su tienda, no le achacan que se halló en la contienda.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Hacer favores, empollar traidores.