Desde los tiempos de Adán, unos calientan el horno y otros se comen el pan.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
El mejor sol es el que calienta hoy
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
La falta de progreso significa retroceso.
Ramos mojados, ésos mejorados.
Puro sombrerito de Esquipulas, lleno de mier...
Mal haya el romero que dice mal de su bordón.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
A clérigo hecho fraile, no le fíes tu comadre.
A gran arroyo, pasar postrero.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Mal mascado y bien remojado.
La sed por el oro, socava el decoro.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Buen corazón vence mala andanza.
No tiene el corazón amor postrero, siempre el último amor es el primero.
A creer se va a la iglesia.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
Iglesia cerrada, ni culto ni nada.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Agrada, quien manda.
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Al ausente, por muerto le da la gente.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
Sabio en latín y tonto en castellano.
Años de nones, muchos montones.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
A otro perro con ese hueso.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
Más vale mendrugo que tarugo.
Quien sabe, sabe.
Antes de hablar, pensar.
Caballo de andadura poco dura.
El puerco y el noble, por la casta se conocen.
Mal se hospeda quien llega tarde a la venta.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
El que más madrugo, un talego se encontró.
Pandequeso caliente: quien no lo compre, no lo tiente.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.