La más fiel memoria, no siempre es historia.
Hombre casado, burro domado.
Hortelano tonto, patata gorda.
La casa quemada, acudir con el agua.
Alquimia muy probada es la lengua refrenada.
Aunque suegro sea bueno, no quiero perro con cencerro.
Caballo andador tropezador.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
El barro se endurece al fuego, el oro se ablanda.
El que tiene lengua a Roma va.
Más honor que honores.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Un vecino cercano es mejor que un pariente lejano.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
Para el avaro, todo es caro.
Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Nobleza obliga.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Lo raro es caro.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Cuídate del amigo al que has ofendido
Cuando es demasiada la cera, quema la iglesia.
Guarniciones y crin dan venta al rocín.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
No se escarmienta, mi viejo, sino en el propio pellejo.
En cada tiempo, su tiento.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
Un amigo vale cien parientes
Amigo beneficiado, enemigo declarado.
De los escarmentados nacen los avisados.
Echar todo a doce, aunque nunca se venda.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
A refajo verde, ribete encarnado.
No hay mal que cien años dure, ni cuerpo que los aguante.