No pasa seguro quien corre por el muro.
Alegría y desgracia no son eternas
Una palabra al oído se oye de lejos.
A tambor mayor, diana no.
Casa hecha y mujer por hacer.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Cuídate del amigo al que has ofendido
La paciencia es el puerto de las miserias.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Bien reza, pero mal ofrece.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Donde no hay ventura, poco sirve la cordura.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Zapato que aprieta, no me peta.
Casa ordenada, casa salvada.
El paraíso está en el regazo de una madre.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
A quien presta su frazada, le toca aguantar la helada.
Todas las horas hieren. La última mata.
Por hacer rico a mi yerno, me fui al infierno.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Las campanas se conocen por el son y las mujeres por la voz.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
Ayer putas y hoy comadres.
Atente al santo y no le reces.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Desde San Antón, una hora más de sol.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Unos visten el altar, para que otros digan la misa.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
El aire que corre muda la veleta, más no la torre.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Mal de locura, solo la muerte cura.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Ponte al sol y harás sombra.