Amor y calentura, en la boca se asegura.
A putas y ladrones nunca faltan devociones.
Refranes de viejas son sentencias.
El chofer que no es perito, no maneja sino el pito.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Juan de las Bragas, si no quieres que te lo digan, no las hagas.
Escucha el viento... que inspira
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
Buena, por ventura; mala, por natura.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Con pan y vino, se anda el camino.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Plata de cura, ni luce ni dura.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
Donde pan comes migas quedan.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Un yerro, padre es de ciento.
A gordo mendigo pocos dan zatico.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Poco a poco se anda lejos.
A cabo de rato, Andújar.
Sin plumas y cacareando, como el gallo de Morón.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
El amor poco, nunca es loco; pero si mucho es, con todo obstáculo da al través.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
Ayúdate y te ayudaré.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Perro que no anda no encuentra hueso.
De petaca ajena, la mano se llena.
Por Agosto, ni es vino ni es mosto; por San Andrés, vino es.
Por la plata baila el mono.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Para morirse, siempre hay tiempo.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Indio, mula y mujer si no te la han hecho, te la van a hacer.
Por la boca muere el pez.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Esta bien que sea el encaje; pero no tan ancho.