El vivo a señas y el tonto a palos.
Dar con la puerta en la cara.
Oir a todos, creer a pocos.
Haz como la campana, que tañe y calla.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Caminito comenzado, es medio andado.
¡Cuando querrá Dios que un real se vuelva dos!.
Algo daría el ciego por tan siquiera ser tuerto.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Cien gallinas en un corral cada una dice un cantar.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
Una respuesta amable mitiga la ira.
No da un tajo ni en defensa propia.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Madre solo hay una, y a ti te conocí en la calle.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Buena vida, arrugas tiene.
Iglesia, o mar, o casa real.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
A otro perro con ese hueso.
Cuando te den, da.
El que la sigue la consigue.
Matar dos pájaros con una piedra.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Quien muerte ajena desea, la suya se le acerca.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Ido el conejo me das consejo.
El tiempo de Dios es perfecto.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Apaga la luz, Mañosón!
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
A burra nueva, cincha amarilla.
Muchos saben cómo adular, pero pocos entienden cómo alabar.
De dientes pa'fuera.
A buena confesión, mala penitencia.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Palabra de boca, piedra de honda.