El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Pan duro, pero seguro.
Buena mula, mala bestia.
La ocasión llega, llama y no espera.
Con una buena media y un buen zapato, hace la madrileña pecar a un santo.
Para una mujer enamorada amar demasiado es no amar suficiente
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Quien guarda halla, si la guarda no es mala.
Las palabras del anciano son muchas veces oráculo.
Chico pueblo, grande infierno.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Picha española no mea sola.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
No dejes que tus recuerdos pesen más que tus esperanzas.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
A chica cama si queréis remedio, echaos en medio.
Jeremías llora sus penas y no las mías.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
El que mucho promete, poco cumple.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
El que manda, manda.
El que tenga sus gallinas, que las cuide del coyote.
No sufras por calenturas ajenas.
A la bota, darla el beso después del queso.
Caballo que llene las piernas, gallo que llene las manos, y mujer que llene los brazos.
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
Los enamorados, no ven a los lados.
Mal ojo le veo al tuerto.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
Mediado enero, mete obrero.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
No le pidas peras al olmo.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El que ofende escribe en arena; el que es ofendido, escribe en marmol.
Mas se perdió en Cuba, y venían cantando.
El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
Chico bache y grande caída.
En llegando a San Andrés, invierno es.
En Marzo tira el pastor el zarzo.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
El pobre de su pobreza no sale.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.
Lancha La no pasa en balde.