Un ten con ten para todo está bien.
Más linda que una azucena, más limpia que una patena.
El que para pobre está apuntao, igual le da estar de pie que sentao.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
En otoño y en invierno, tiemble el enfermo.
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
Ponerle el cascabel al gato.
La gloria del amante es la persona amada.
De la nieve no sale más que agua
Neblina, del agua es madrina.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Juez que dudando condena, merece pena.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Lo bello es difícil.
Para los desgraciados se hizo la horca.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
No hay duelo sin consuelo.
A cada santo su vela
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
Cual andamos, tal medramos.
Huyes de la mortaja y te abrazas del difunto.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
La ausencia es al amor lo que al fuego el aire: que apaga al pequeño y aviva al grande.
A fuerza de varón, espada de gorrión.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
Oír campanas y no saber dónde.
De algo murió mi abuela.
Casa oscura, candela cuesta.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
A donde va la gente, va Vicente.
Entendido y anotado.
El que venga atrás que arree.
Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
El corazón que ama es siempre joven.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.