Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Que tu mano derecha no sepa lo hace la izquierda.
A buen capellán, mejor sacristán.
Al dedo malo, todo se le pega.
El trompo mientras más lo lían más baila.
En Abril, aguas mil.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Guerra avisada no mata soldado.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Las piedras rodando se encuentran.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Más enredado que un kilo de estopa.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Variante: El caballo y la mujer, donde se puedan ver.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Si te arrojas a un pozo, la providencia no está obligada a ir a buscarte.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
El que apura su vida, apura su muerte.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Con zapato muy justo, nadie anda a gusto.
La bonita hace dinero, con solo mostrar el cuero.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Si culo veo, de culo me da deseo.
A todo marrano le llega su diciembre.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
A cautela, cautela y media.
El que no agradece, al diablo se parece.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
No es por el huevo, sino por el fuero.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
La oscuridad reina a los pies del faro.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Andar con pies de plomo.
Buena es la tardanza que hace el camino seguro.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Cierre la boca que se le entra una mosca.