Hacerse el tonto es mejor que andar en coche.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Razón y cuenta, amistad sustenta.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Aunque tengas sesenta consejeros, aconséjate primero a ti mismo
Comer en bodegón y joder en putería.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
A su tiempo maduran las brevas.
Hablar con lengua de plata.
Las paredes oyen.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Todo hombre que quiera mentir, gran memoria debe tener.
Bueno de asar, duro de pelar.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
El necio cree que todo lo sabe.
Daría yo un ojo, porque a mi enemigo sacasen uno.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Callen barbas y hablen cartas.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Malo es callar cuando conviene hablar.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
El trabajo y el comer, su medida han de tener.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Al mal encuentro, darle de mano y mudar asiento.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Se llena antes el ojo que el papo.
Cargos son cargas, a veces muy pesadas.
Si te cuidad de los listos, seguro que te engaña un tonto.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Más obrar que hablar.
Tres pies para un banco y el banco cojo.