Ser el último orejón del tarro.
Hacer oídos de mercader.
Cada quien, con su cada cual.
Quien boca tiene a Roma va.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Dale que le das; que importunando mucho, algo sacarás.
Aunque la lima mucho muerde, alguna vez se le quiebra el diente.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
El muerto delante y la griteria atrás.
Confesión obligada, no vale nada.
A gran calva, gran pedrada.
El que quiera peces que se moje el culo.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
El mirón mirar, pero sin chistar.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Es de sabios, cambiar de opinión.
El que es perico donde quiera es verde.
Este si que se llevo el santo y hasta las limosnas.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Buey viejo mal tira, pero bien guía.
Ese huevo, quiere sal.
Mentiras de día y pedos de noche, los hay a troche y a moche.
Niño que llora, de mear se ahorra.
Mujer Besada mujer ganada.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
A refajo verde, ribete encarnado.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
Consejo tardío, consejo baldío.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Arandino, borracho fino.
No vence, quien es valiente, si peca por imprudente.
Pescador de anzuelo, a su casa vuelve con duelo.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
A creer se va a la iglesia.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Si la mozuela fuere loca, mueve las manos y calla la boca.
Bocado de mal pan, no lo comas ni lo des a tu can.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Viejo es Pedro para cabrero.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Con las buenas palabras nadie come.