Palabra dada, palabra sagrada.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Palabra de boca, piedra de honda.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
La mejor palabra es la que no se dice.
Obras vea yo; palabras, no.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Habladas o escritas las palabras, sobran las que no hacen falta.
A cartas, cartas y a palabras, palabras.
Una palabra deja caer una casa.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Palabra de cortesano, humo vano.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Las palabras no cuestan plata.
Un hombre, una palabra; una mujer, una carretada.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
La palabra emitida no puede recogerse.
Variante: Palabras y plumas el viento las lleva.
Palabras blandas te pondrán en andas.
Palabras sin obras, barato se venden.
Pocas palabras son mejor.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Cortesía de palabra, o conquista o empalaga.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
A palabras necias, bofetones.
Las palabras son como las piedras, que no se pueden revocar.
Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Enfrenta la lengua; considera y rumia las palabras antes de que salgan de la boca.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
Una palabra aguda hiere más que un arma afilada.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
A dos palabras tres porradas.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Palabras señaladas no quieren testigos.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.