Abogacía, que una boga y otra cía.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Palabra que retienes dentro de tí, es tu esclava; la que se te escapa, es tu señora.
A tu tierra grillo aunque sea con una pata.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
La prueba de amistad más difícil es mostrar al amigo sus defectos
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Lo cómodo o lo expedito, es mejor que lo bonito.
El buey conoce a su dueño y el burro el pesebre de su señor.
Más es fuerte el amor y más se siente dolor
Suele caerse la paciencia cuando la cargan de injurias.
No hay feria mala, lo que uno pierde otro lo gana.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Por lo estrecho se va al cielo, y por lo ancho al infierno.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
La zagala y el garzón, para en uno son.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Más ordinario que una monja en guayos.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Después del gusto, que venga el susto.
Dar de comer al diablo.
Para que suegra y nuera se quieran, un burro debe subir la escalera.
Irase lo apetecido, y quedará lo aborrecido.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
Casado delgado y fraile tripón, ambos cumplen su obligación.
A cada uno Dios da el castigo que merece.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
El sexo nos hace perder la cabeza
La mujer que buen pedo suelta, no puede ser sino desenvuelta.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
El ofrecer no empobrece, es el dar lo que aniquila.
A cada cual inclina Dios para lo que es y a buen fin, si no lo tuerce quien se hace ruin.
Lleva la burra la carga, más no la sobrecarga.
El que este libre de culpa que tire la primera piedra.