Lo importante no es vencer, lo importante es no ser vencido.
A ser Papa hay que aspirar, para sacristán llegar.
Ser desagradecido es de mal nacidos.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
De nadie esperes lo que por ti mismo hacer pudieres.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Un buen mozo y un abad no pueden cargar a un asno contra su voluntad.
Estar armado hasta los dientes
El buen mosto sale al rostro.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Más vale ser puta sin parecerlo que aparentarlo y no serlo.
Según come el mulo, así caga el culo.
Al hombre valiente, espada corta.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Juego de manos, rompedero de ano.
El buen gallo, en todo gallinero canta.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
El alcalde de mi pueblo me lo enseñó: quítate del medio que me pongo yo.
Agrada, quien manda.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Del mirar nace el desear.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
A padre ahorrador, hijo gastador.
El corazón, ni engaña ni se engaña.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
La malicia de los unos nace de la estupidez de los otros.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
A gran chatera, gran pechera.
El ladrón juzga por su condición.
De broma en broma, la verdad se asoma.
Perdono al que me ha ofendido pero la ofensa no la olvido.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Más vale pedir perdón que pedir permiso.
Caga el cura, caga el Papa, y de cagar, nadie se escapa.
Excelente está la Hercilia, para sacarle familia.
Irse de picos pardos.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Fue sin querer...queriendo.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
Conócete a ti mismo.
Cada villa, su maravilla.
El poder es el mayor enemigo de su dueño.
Cada cual arrima su sardina a la braza.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
El ídolo adulado pronto ennegrece