No se puede recoger la cosecha, antes de la siembra.
El viento y la marea no esperan a nadie.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
No hace plata quien más suda, si la suerte no le ayuda.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
Secreto a voces.
Las mujeres donde están sobran, y donde no están faltan.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Nadie se ha pelado por pedir.
A la corta o a la larga no hay matrero que no caiga.
Víbora que chilla no pica.
Nunca mejor está el árbol que en la tierra donde se cría.
Sementera temprana, de cien una vana.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
De solo aire no vive nadie.
Nadie está contento con su suerte.
El que nada tiene, nada vale.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Recoger las semillas de sésamo pasando por alto las sandías.
Nadie da lo que no tiene.
Hay quien no ve su camino.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Hasta el final nadie es dichoso.
Ver pecar, convida a pecar.
Bocado comido no guarda amigo.
Bicho malo nunca muere.
El que guarda siempre encuentra.
Hierba mala nunca muere.
Lo que siembras cosechas.
El árbol que no da frutos, da leña.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
A quien nada quiere, todo le sobra.
A buena barbechera, mejor sementera.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Está como abeja de piedra.
Nadie se apresura para pagar y si todos para cobrar.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.