Buen corazón quebranta mala ventura.
Comenzar es la mitad de cualquier acción.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
De dos males, elige el menor.
El que tiene poco y gasta menos, será rico sin parecerlo.
Quien demande pan y abrigo, va a saber quien es su amigo.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Mal apaña quien no engaña.
Arca abierta al ladrón espera.
Compañía de los dos fue la del edén y no salió nada bien.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Ojo por ojo, diente por diente.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Hombre probo y recio, no tiene precio.
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Quien hizo una...hace dos
El mal cobrador hace mal pagador.
pajero como tenedor de oveja.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Los amigos van y vienen, los enemigos se acumulan.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
El vicio envilece y la virtud ennoblece.
A caballo que se empaca, dale estaca.
Hombre precavido, sabe el horario del marido.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Abril concluido, invierno ido.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
La vecindad es fuente de amistad.
Hacer el agosto.
Boca que mucho se abre, o por sueño o por hambre.
Saber poco obliga a mucho.
Para hablar y comer pescado, hay que tener mucho cuidado.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo