Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
El hombre es un animal de costumbre.
Lo que va a la barriga si no mata, engorda.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Es de sabios cambiar de mujer.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Ceño y enseño de mal hijo hace bueno.
Si se rasca, es porque le pica.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Imaginación suelta, en un instante anda mil leguas.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Hay que sufrir para merecer.
Fácil es reprender la vida ajena, para quien no la tiene buena.
Más chulo que un ocho.
Al gorrino y al melón, calor.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Con salud y dinero, hago cuanto quiero.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Lo que va viene.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Calentar el horno para que cueza otro, es de hombre bobo.
El que apunta a la luna disparará más alto que el que apunta a un estercolero, aunque no de en el blanco.
Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
Es mucha la totuma para tan poca agua
Tarde piaste pajarito.
Ilusión es para un calvo tener en su calva algo.
No hay gallina gorda por poco dinero.
Jugar vive pared en medio del hurtar.
Pretextos quiere la muerte para llevarse al enfermo.
La soga, tras el caldero.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
El mochuelo le dijo al gorrión, que tenía un cabezón.
A mal Cristo, mucha sangre.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
Las penas no matan, pero rematan.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Las penas de amor las quita el licor
Vive como un caballero, y moriras como un señor.
No es la vaca que grita más fuerte la que da más leche.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
En la mesa y en el juego, se conoce al caballero.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Boca con rodilla, y al rincón con almohadilla.
Renegad de viejo que no adivina.