Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
Paloma que va volando no dice a dónde ni cuando.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
A lo que no te agrada, haz que no oyes nada.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
El que pretenda agradar a todos en lo que hace, se incomodará y no contentará a nadie.
La mancha de aceite, paso a pasito se extiende.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
Sabio en latín y tonto en castellano.
En la cárcel y en la cama, verás bien quien te ama.
Un día el lobezno se convertirá en lobo, aunque se haya criado entre los hijos del hombre.
El que bien ama, tarde olvida.
La ensalada: salada, vinagre poco y bien aceitada.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Siembra quien habla y recoge quien calla.
Malos reyes, muchas leyes.
Adonde no te llaman, no vayas.
Da Dios el frío conforme al vestido.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Más vale ser un rico labrador que un marqués pobretón.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
A rey muerto, principe coronado.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
Ni hombre chiquitillo, ni casa de escaloncillo.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
La ley pareja no es dura.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
A la iglesia por devoción, y a la guerra por necesidad.
El que no chilla, no mama.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Quien tiene madre puta no es huérfano.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
El arroz es el nervio de la guerra.
Cuando se escapó el consejo, vino el consejo.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Más vale una imagen que cien palabras.
Las horas amargas, son mucho más largas.