Donde hay más riesgo, hay más provecho.
Siempre ayuda la verdad.
La amabilidad es arma más noble para conquistar.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
A mis años llegaras o la vida te costara.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
El sol sale para justos y pecadores.
Amor sin pudor, es todo menos amor.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
El que huye, obedece.
El uso es maestro de todo.
Cada palito tiene su humito.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Siempre hay una avispa para picar el rostro en llanto.
Donde hay chorizos colgando, no faltan gatos husmeando.
Los medicos también se mueren.
A quien le roba al ladrón, le concede Dios perdón.
Ni reír donde lloran, ni llorar donde ríen.
Juez airado, injusto el fallo.
La costumbre vence a la ley.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
En seco o en mojado, por San Lucas ten sembrado.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Quien se vuelve dulce miel, las moscas dan cuenta de él.
Las cartas que una mujer desea recibir de un hombre son aquellas que él no debería escribir jamás.
Nadie da nada a cambio de nada.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
La menta, el amor aumenta.
En la boda, quien menos come es la novia.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
No hay buen tesorero, con sueldo de portero.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Bandera vieja, honra capitán.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
A causa perdida, mucha palabrería.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Bien vestido, bien recibido.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
En la casa y en la fosa, el hombre vive y reposa.
El abad canta donde yanta.
Los encargos con dinero no se olvidan.
A muertos y a idos, no hay amigos.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.