Quien cuando puede, no quiere; cuando quiere, no puede.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Caras vemos, corazones no sabemos.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
El más cristiano se alegra, si se le muere la suegra.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Quien no se rebaja a hablar con cualquiera es porque esta al fondo aunque no lo quiera.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
Cría fama y échate en la cama.
Freno y espuela es buena escuela.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Los celos son una pasión vulgar; son algo desconocido entre las personas de alta cuna
Amigos que se conocen, de lejos se saludan. Desaconseja las amistades muy profundas.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
Una sola araña cien moscas apaña.
Dicen que el hombre no es hombre hasta que no oye su nombre de labios de una mujer.
¿Quién es tu enemigo?. El de tu oficio.
Si los dos esposos son gastadores, la casa se quema por los cuatro costados.
Gozo que no se comunica, se achica.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Amor no respeta ley, ni obedece a rey.
La red justiciera tendida por los cielos es omnipresente, y sus mallas, aunque ralas, no dejan escapar a nadie.
A casa del cura, ni por lumbre vas segura.
Es cierto que no te quiero tanto como cuando eramos novios, pero es que a mi nunca me han gustado las mujeres casadas.
La nariz y la frente, hasta la muerte siempre crecen.
El muy sano, de la primera se va al camposanto.
Aunque se necesite la espada una sola vez en la vida, es necesario llevarla consigo siempre.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Comer bien o comer mal, va en un real.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Huyendo del perejil, le nació en la frente.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
El Santo más milagrero es, San dinero.
A Dios, lo mejor.
Haz ciento y no hagas una, y como si no hubieras hecho ninguna.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Más sordos y cegatones, quienes no aceptan razones.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Abril y Mayo, la llave de todo el año.
Amor y fortuna, no tienen defensa alguna.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Entre la cuna y la sepultura no hay cosa segura.