Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Mientras más se lava el cuervo más negro parece.
Cuando borrachos hay, madre falta.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
Al alzar de los manteles, haremos cuentas y pagaredes.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
El árbol permanece aunque desaparezca la mano que lo ha plantado.
Siempre es pobre el codicioso.
La paciencia en un momento de enojo evitará cien días de dolor.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
Si la nube es negra, cuídate de la piedra.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
La gloria del amante es la persona amada.
El juego y la muerte, en no distinguir categorías se parecen.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Agua de llena, noche de angulas.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
Más vale onza de prudencia, que arroba de ciencia.
Amor, tos, humo y dinero no se pueden encubrir mucho tiempo.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Confiesa el delito el que huye del juicio.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
Quien ríe el viernes, llora el domingo.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Amorosos juramentos, se los lleva el viento.
Lo que a los pobres des prestado es y a buen interés.
La crianza es buena los trece meses del año
El perezoso que acaba de comerse una banana, pregunta: ¿Puede plantarse la piel?
El hombre rico se cree sabio, pero el pobre inteligente le hará el examen.
El que se acuesta con hambre, sueña con viandas.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
Aquellos polvos traen estos lodos.
El trabajo por la mañana vale oro.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
Vive la vida y no dejes que la vida te viva.
Bien está el pájaro en su nido.
Del árbol caído, todos hacen su asiento.
Amistad que murió, nunca renació.
De borrachos y panzones están llenos los panteones.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
Qué satisfacción estar enamorado
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
No puede ser precavida, quien no sabe de la vida.
Decir y hacer dos cosas suelen ser.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
A tambor mayor, diana no.
Es fácil cambiar el curso de los ríos y las montañas, pero difícil cambiar la naturaleza de un hombre.