El vino de Jerez, ya no lo deja quien lo probó una vez.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
La vida es un deber a cumplir
Cuando el hombre más tiene, más quiere.
Favor publicado, favor deshonrado.
El que no pierde, algo gana.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Es mejor gastarse que enmohecerse.
Al hijo del rico no le toques el vestido.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Por tu corazón juzgarás al ajeno, en malo y en bueno.
Júntate, que junto estabas.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Cada cual es rey en su casa.
Mas papista que el Papa.
Que no me busquen porque me encuentran.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
Jabón e hilo negro, todo es para la ropa.
Basura es todo lo que en el suelo se barre, y aunque remonte a las alturas, cuando baje seguirá siendo basura.
La ley del embudo no es norma ni escudo.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Casa de Dios, casa de tos.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Hay que desconfiar siete veces del cálculo y setenta veces del calculador.
El amor es un estímulo que entra rápidamente por los sentidos y se desvanece lenta y dolorosamente por el corazón.
Si quieres llegar a viejo, guarda la leche en tu pellejo.
Celos y envidia quitan al hombre la vida.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
El hábito no hace al monje.
La India p'al indio, como el agua p'al pescao.
Los patos marinos anuncian nieve.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Si Mahoma no va a la montaña, la montaña viene a Mahoma
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Quien nada hace, nada teme.