El que la deba, que la pague.
Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Caja abierta y culo a besar, a nadie se le puede negar.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Carga que place, bien se trae.
Con ayuda del vecino, mató mi padre un cochino.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.
Aún no es parida la cabra y ya el cabrito mama.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
A galgo viejo, dadle liebre, no conejo.
Abrir al hombre y dar lugar por donde le entren al melonar, sería necedad.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
Lo comido por lo servido.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
¡Cómo subo, subo de pregonero a verdugo!.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Me casé con un viejo por la moneda, la moneda se acaba, el viejo queda.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Quien lo comió aquél lo escote.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Grano a grano la gallina llena el buche.
De boca para fuera.
Cavas tu tumba con los dientes.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
A gran salto, gran quebranto.
A la ramera y al juglar, a la vejez les viene el mal.
Hay que poner tierra de por medio.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Este es carne de cañón.
Del cuerdo al loco, media muy poco.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
No hay mula con cuernos, ni mujer discreta.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Bebe y ata la bota.
De hombres es errar, y de burros rebuznar.
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
A la hija mala, dineros y casalla.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola