Donde pone el ojo, pone la bala.
Por la plata baila el mono.
Por una oreja entra y por otra sale.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Berzas en enero, saben como carnero.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
¡A darle que es mole de olla!
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Si pierdes el caballo puedes recuperarlo;pero si pierdes la palabra, es para siempre.
Una buena dote es un lecho de espinos
Caballo sin espuela, barco sin remos ni vela.
De alcalde a verdugo, ved como subo.
Cuanto hijo puta con cara de conejo. (Cartagena).
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Malo es cojear delante de un cojo.
Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Santo que mea, maldito sea.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
A la feria se va por todo; pero por narices no.
Donde no llega la piel del león hay que añadir un poco de la de la zorra.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Más peligroso que una puñalada al hígado.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
La cuña que más aprieta, palo es de la misma horqueta.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Ni de mujer de otro, ni coces de potro.
Esa es carne para los perros.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Cuando un tonto va cuesta abajo, déjalo que su camino lleva.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
El vino en bota, y la mujer en pelotas.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Se tragó el mate con bombilla y todo.
El cuerdo en cabeza ajena escarmienta.
Los burros prefieren la paja al oro.
La buena hilandera, con el rabo del asno, hilaba su tela.
Calvo vendrá que calvo me hará.
Al roto, patadas y porotos.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
Es muy poco pinole para ahogarse.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Cada cual se cuelgue lo que mate.