Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Con la misma vara que midas serás medido.
La suerte es de quien la tiene.
Sábalo de mayo, calenturas para todo el año.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
La vida es un soplo.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Vino y pan andar te harán.
Nadie envejece a la mesa.
De una mentira ciento se derivan.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Buena madera, buen oficial espera.
Si andas por el camino extraño, no te alces mucho el sayo.
Es cualquier baba de perico.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
El que busca en yaguas viejas encuentra cucarachas.
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
Sabe más el tonto en su casa que el listo en la ajena.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Badajo alto, campana rota.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
La razón la tiene Sansón.
De esta agua no beberé.
Tan bueno es mi gato que no caza ratones.
Entre grama y terrón se siembra el buen melón.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
El que calla, otorga.
Si golpeas tu mano contra una piedra, no esperes más que dolor.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
El amor da al necio osadía y entendimiento.
Idos y muertos es lo mesmo.
Mano de hierro en guante de seda.
Pan, jamón y vino añejo, son los que hinchan el pellejo.
Lo que no conviene no viene.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
Ir de capa caída.
Variante: El gato escaldado del agua fría huye.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
La persona que es curiosa tiene un refrán para cada cosa.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Si quieres vencer, aprende a padecer.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.