Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
No hay más brava cosa, que una mujer celosa.
Cuando se pelean las comadres, salen a relucir las verdades.
Mujer mayor, es la mejor.
Haber muchos cocos por pelar.
No es la vaca más ubrona, quien más leche proporciona.
Quien sabe, sabe.
Cuando el genio apunta a la Luna, el tonto se queda mirando al dedo.
Donde hay gallo, no canta gallina.
De cuarenta años para arriba, no te mojes la barriga.
El infortunio pone a prueba a los amigos y descubre a los enemigos.
Guardóse de la mosca y le comió una araña.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
La abundancia mata la gana.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
A lo que no puedas, no te atrevas.
Las grandes penas no se quejan.
Cuando guían los ciegos, ¡ay de los que van tras ellos!.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
A veces perdiendo se gana.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Comprar a alforjas y vender a onzas.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Bueno es beber, pero no hasta caer.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Olla remecida u olla bien cocida.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Nada contra la corriente.
Quien siempre adula se quema las mangas
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
Al bueno, porque te honre, y al malo porque no te deshonre.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Vayan las verdes por las maduras.
A tres azadonadas, sacar agua.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Cada cabeza es un mundo.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.