Una golondrina no hace verano.
Gato maullador, poco cazador.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
Sol puesto, obrero suelto.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Tras el vicio viene el lamento.
Una vez al año, y ésa con daño.
Cuando ya no se ama se pierde de golpe la memoria
Reniego de casa que a zapato nuevo dicen buena prohaga.
A dádivas, no hay acero que resista.
Un real de deuda, otro acarrea.
De refrán y afán pocos se librarán.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Pedo con sueño no tiene dueño.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
Gracias que hacen pero no la ven.
Entre más estrecha la mente más grande la boca.
Amor por interés, se acaba en un dos por tres.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Tras el buen comer, ajo.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
El gato gruñón, no caza ratón.
No es buen año cuando el pollo pica al gallo.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Quien amigo es del vino, enemigo es de sí mismo.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Variante: El perro viejo, si ladra, da consejo.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Se vuelve amargo el vino si no se tiene con quien brindar.
Sayo que otro suda, poco dura.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Una alegría esparce cien pesares.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
Cuando te den, da.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
Ni es carne, ni es pecao.
En toda guerra está mezclada una mujer.